Resaca del 27M
Sin embargo, no hay que despreciar estos resultados globlales, ya que indican el nivel de abstención, de insatisfacción de la izquierda de este país, que es la que otorga victorias con su participación al PSOE o con su dejación al PP. Es más que sabido que en los niveles de participación es donde radica el primer sondeo, puesto que la derecha siempre ha tenido votantes mucho más fieles que los socialistas.
Es cierto que el PP es el partido con mayor número de votos en el conjunto de España, pero no creo que ello implique una anticipación a los resultados de las generales del año que viene. La breve historia democrática de este país desde la caída del franquismo apunta a que el partido con mayor número de votos en las municipales suele ser el ganador de las elecciones generales. Sin embargo, todos sabemos que esto no es, ni mucho menos, una ley matemática. La muestra más clara que desdice este ley fue la victoría del expresidente Aznar por mayoría absoluta en el año 2000, precedida de unas municipales que otorgaban el estrecho margen de ventaja de 40000 votos al PSOE. Otro caso extremadamente particular lo encontramos en las elecciones municipales de 2003, donde por más de 100000 votos el PSOE se proclamaba vencedor de las municipales, pero a los que los sondeos colocaban en la oposición en las generales antes de los atentados islamistas del 11M. Aunque siempre los resultados quedan a merced de un u otro partido político que maquilla sus resultados bien con votos, bien con concejales.
Pero este país, afortunadamente, no se reduce al PP o al PSOE. Existen multitud de formaciones políticas con representación en ayuntamientos, comunidades y estado. Por desgracia, tanto los partidos mayoritarios como sus plataformas informativas se empeñan una y otra vez en polarizar la vida política española entre PP y PSOE, entre el bien y el mal, dejando al resto de partidos como remoras marginales; piedras en los zapatos cuando existen mayorías y muletas más o menos necesarias cuando los pactos se hacen inevitables. Existen minorías de izquierdas y de derechas, nacionalistas y un complejo mosaico de formaciones que, no por ser minoritarias o del agrado de los grandes partidos, puedan ser denostadas con toda la ligereza del mundo.
Por eso no tiene sentido decir quién ha ganado de forma global, menos aún, proclarmar la victoria de la derecha o de la izquierda en base, únicamente, a dos partidos mayoritarios. Parece que quieren olvidar que, en conjunto, la izquierda siempre tiene más votos que la derecha, aunque la primera, como siempre, se encuentre atomizada y la segunda monolíticamente unida. Pero ellos siguen sumergidos en su lucha maniqueísta.
Tras los resultados de las elecciones, ambos partidos están satisfechos. El PP esquiva su soledad política, su incapacidad de realizar pactos, apoyados en la focalización masiva de votos en Madrid y Valencia. El PSOE ignora su matemática incapacidad de convencer al electorado de izquierdas, escudándose tras el mayor número de concejales obtenidos.
El panorama político es desolador: una derecha más montaraz que nunca, sin ética ni principios, dispuesta a alacanzar el poder como sea, sin importar la deslealtad al gobierno, la mentira y la calumnia perpetua, la confusión y la difamación, la manipulación o el juego sucio; una izquierda más preocupada en contentar al sector españolista de centro que a realizar verdaderas políticas de izquierda sin miedo a la falta de consensos, dejando a un lado los complejos y dar fondo a las siglas de su partido, temerosa de dejar una ambigüedad que ya es peyorativa para todos.
Le agradezco a usted profundamente su generosidad. Eso para empezar.
Y para continuar, le animo a incidir en este formato. Pronto verá que es no solo interesante sino enriquecedor.
Un comunicador quiere comunicar; la mejor manera de hacerlo siempre será en abierto.
Usted me entiende de sobra.
Si, Sergio, es cierto lo de la diversidad de opciones, aunque parezca que las opciones están polarizadas en los partidos mayoritarios. Por otro lado a veces, con tal de que no salgan o la derecha o la izquierda, los de esas tendencias prefieren decantarse por la opción mayoritaria dentro de su opción política y eso cada vez esta focalizando las opciones. Se salvan un poco las comunidaddes de tradición nacionalista en donde las tendencias están más matizadas; depende también a qué tipo de votación te enfrentes, no es lo mismo las locales que las generales. Bueno, nada más. Mandarte un abrazo, desearte éxito en tu Blog, y prometerte mis próximas visitas. ¡Ah! se me olvidaba y agradecerte que tengas mi link en tu Blogroll. Virginia
Artículo bien montado y estructurado poniendo énfasis en muchas verdades del sentir del pueblo llano.
Los ultimos párrafos no estoy de acuerdo con ellos, pero en la discrepacia muchas veces se halla el consenso porque no le queda más remedio que el diálogo.
Te felicito por tu blog, Ssergio.
Un saludo