Saturday, June 23, 2007

¿Despedidas?

CASO PRIMERO

Sigo sin saber los motivos de tu alejamiento, el comportamiento contradictorio y cansino de tu cal y tu arena, ese trato natural sin explicación y lleno de tanto silencio. Ignoro por qué un día desapareció mi nombre de tu agenda… Puede que lo sepa, que no quiera acabar de aceptarlo: sustitución por otros, necesidad colmada que ya no precisa de muletas, utilización y continuos lavados de conciencia. No puedo entenderlo ni me lo permites.

Me he cansado, con la misma indiferencia y paso sordo que has utilizado, sin darte cuenta.

CASO SEGUNDO

No es la primera vez que nos ha pasado, pero igualmente no hemos sabido solucionarlo. Y a estas alturas de camino recorrido, con la distancia de por medio y tu necesidad hecha cariño y venda para tu corazón, no sé si quiero seguir estando contigo. Quizá ya hemos agotado todo nuestro tiempo juntos y ese cariño, esa nostalgia con la que a veces nos acomodamos en los recuerdos ya no sea suficientte más que para eso. A penas si quedan palabras -siempre has optado por el olvido y el silencio- para despedirnos.

No encuentro sentido a esto y, lo más importante, no sé si quiero dárselo.

CASO TERCERO

Es la carta que más me duele, la que lleva más sangre que tinta. Fallé, es cierto, pero tu justicia sólo ha tenido venganza para conmigo. Y aunque ahora todo parezca algo ajeno, aunque aún templado en las frentes, quizá esto no sea un recomienzo. Antes de todo cambiaste, giraste tus ojos hacia dentro y también me olvidaste. Ese es el dolor de mi herida.

¿Dónde estamos? Tengo miedo a decir que en el final.

Posted by sergio.palomo in 17:09:52 | Permalink | No Comments »

Saturday, June 16, 2007

Pérdida

DISTANCIA

La distancia siempre es doble: frío, espacio abierto, primera ausencia; vacío en el corazón, presagio de ruptura.

De nada sirve romper las métricas y sentir la presencia de la carne como una repulsión que exige el repliege de los labios o la huída. Nadie quiere un cuerpo si no hay eco de palabra.

La distancia es una cosa de dos: uno la abre, otro la aumenta.

SILENCIO

Cuando hay espacios compartidos y el cruce se hace necesario a pesar de que las grietas estén consumadas, nace el silencio como un denso cuchillo o aritmética.

La desidia -el tedio- vence toda pasión, frenando las manos y la frente. Ya no hay vuelta atrás, todo ha quedado extrangulado.

Ahora, tan sólo piedras.

INDIFERENCIA

Sin lugar, sin palabra, la indiferencia se hace rúbrica natural para la pérdida.

No queda nada, porque nada importa. 

Posted by sergio.palomo in 10:34:47 | Permalink | Comments (3)